14 Apr 2012

14 de abril de 1931.

La Historia está plagada de fechas, no obstante, la cronología es una de las ciencias que complementan y son inseparables de cualquier proceso histórico, de nuestro día a día. Todos tenemos fechas en la cabeza, la de nuestro nacimiento, la del aniversario de lo que sea, la de la Navidad, o Día de Reyes. Fechas convencionales, que encuadran un momento concreto y pasan a convertirse en paradigmas y a formar parte del imaginario colectivo, vinculadas a episodios como el que nos atañe en este momento. 14 de abril de 1931, una de las fechas históricas más importantes del s. XX. El segundo intento republicano que duró 5 años, con una serie de reformas profundas, que provocaron la reacción de sectores tradicionales, conservadores, Iglesia, terratenientes, monárquicos, etc...

El momento histórico que vive España en este primer tercio del siglo XX, es fruto de un conglomerado de hechos, que arrancan como pronto en el s. XIX, pero que a su vez, son consecuencia del devenir histórico que arrastramos como sociedad, atrasada,  rural y analfabeta. Los males endémicos del país, que entrado el s. XIX, no consiguen superarse, y no el tan celebrado capitalismo burgués que desarrolla algunas infraestructuras, condena al Absolutismo a desaparecer y desarrolla las primeras etapas de libertades, consigue hacer progresar a una sociedad que no para de volver atrás. Y en esto, el s. XX nace con una grave crisis política, social y económica, que da pie a continuas revueltas y sublevaciones. Una población mermada por las guerras de Cuba, que se involucra en más guerras con Marruecos, que hace estallar en Barcelona una Semana Trágica en julio de 1909, etc. Una complicada mezcla de hastío, revolución, progreso, hambre, miedo y ganas de avanzar. 
Todos estos aspectos que se van a analizar en el tema 9, de España en el Siglo XX ( República, Guerra Civil y Dictadura), nos sirven de excusa para introducir este vídeo dedicado a los primeros días de la República en Madrid. 

En él, podéis ve a personajes históricos que debéis identificar y contextualizar, así nos sirve también de práctica para el tema.
- ¿Qué personajes aparecen en el vídeo?.
- ¿Quién fue Victoria Kent?
- Busca información sobre el movimiento feminista español.
- ¿Conoces a más mujeres que formaran parte de la política activa durante la II República?
 * A los interesados en esta cuestión, les remito a una película que produjo TVE el pasado año, sobre la vida de Clara Campoamor. La mujer olvidada. (http://www.rtve.es/alacarta/videos/clara-campoamor-la-mujer-olvidada/)






Y en este vídeo podéis ver también la celebración del advenimiento de la II República en Madrid, tras el resultado de las elecciones municipales que se celebraron el día 12 de abril, y en la que las fuerzas republicanas obtuvieron mayoría, lo que provocó la abdicación y el exilio de Alfonso XIII, que se marchó a Roma,  dando paso a este periodo interrumpido violentamente, de la II República Española. la celebración de la República fue una fiesta en Madrid, ¿pero sabéis dónde se izó la bandera republicana y se declaró primeramente el cambio de régimen?



- Buscad información sobre el resultado de las elecciones de abril de 1931.
- ¿Por qué se proclamó la República?
- ¿Qué municipio fue el primero en  proclamar la II República?

3 Apr 2012

La Vita è bella (Complemento para la Unidad 10)

El cine, como ya he comentado muchas veces, nos sirve como herramienta complementaria para conocer de manera más amena ciertos episodios de la historia. Obviando todo aquello que se aleja de la objetividad, del rigor científico y se aproxima a la sensiblería (eso de qué bonita es la película...), esta fábula de Roberto Benigni, es interesante en cuanto a tratamiento que hace de los campos de concentración durante la II Guerra Mundial, además de la historia en sí misma. Una crítica directa a través de la tragicomedia de R. Benigni

Cómo Guido, intenta proteger a su hijo, Josué, haciéndole creer que están en un juego, con una gran recompensa para el ganador. Ese amor de padre, y esas ganas de superar todos los obstáculos para que su hijo no conozca la atrocidad de un campo de exterminio, son motivo suficiente para acercarse a esta película, que mezcla la comedia con el drama y que sirve para obtener conclusiones de la unidad de "El Mundo el guerra". 

¿Qué me decís?



Aquí os dejo la película completa, para el que la quiera ver, o volver a ver. Los que quieran ampliar las actividades de la II Guerra Mundial, harán un breve ejercicio de los aspectos principales de la película, contestando a estas preguntas:

- ¿Dónde se desarrolla?
- ¿Quiénes son los protagonistas directos y principales? ¿e indirectos?
- Momento histórico que recrea. 
- Trama de la historia. (Breve sinopsis. No más de 8 líneas).
- Conclusiones, relacionadas con los campos de concentración y el tema de la Guerra Mundial.

27 Jan 2012

Y si ...

¿Y si hace años, cuando tuve la posibilidad de escoger la carrera universitaria que cursar, una vez superada aquella "gigantesca" prueba llamada PAU (la comúnmente conocida como Selectividad), no hubiera escogido las Ciencias Sociales que me ofertaba la UCLM, y hubiera escogido estudiar otra Licenciatura? Si no hubiera empezado mis estudios de Humanidades, para posteriormente recalar en la Licenciatura de Historia al curso siguiente, en el que empecé a formarme, no sólo como universitario, ni siquiera como historiador, o como aspirante a docente (uno no termina nunca de formarse para ello), sino como ciudadano responsable, con inquietudes, con muchos interrogantes, cada día más, y en la medida de lo posible, reflexionando sobre aquellos planteamientos y cuestiones que lanzaban los profesores en las aulas. Algunos, porque otros se dedicaban a leer o recitar de memoria sus folios carcomidos por el tiempo, sacados de esas carpetas de cartón azules, las de toda la vida. En esas clases, a veces, se llegaba a conclusiones, creídas como principios teóricos irrefutables que, nada más lejos de la realidad, pasaban por ser un batiburrillo de conclusiones, resúmenes e ideas sueltas de varios autores, recopiladas en apuntes y monografías que quedan almacenados en ese cajón de la memoria que es una biblioteca de Historia. Ese archivador al que acudir, cuando alguien te pregunta , por qué, o cuándo, o quién esto o lo otro. Por qué en la Guerra Civil... , o qué pasa en Palestina, o qué pasó en la batalla de Alarcos, o cuándo murió el Rey Juan II, o por qué los Reyes Católicos construyeron en Toledo San Juan de los Reyes. Cuestiones que parecen servir para completar conocimientos enciclopédicos con los que poder jugar al Trivial, o poder concursar en programas de televisión tan de moda, en la que de vez en cuando cae una pregunta histórica y uno como profesional, o al menos experto en ello, debes saber, porque las miradas se centran en tí, aunque a veces, temes estar equivocado, cuando has dicho en voz alta la respuesta delante del resto de personas con las que compartes la sala. Pero no. No, la Historia no sirve para esto, no. Yo no estudié Historia para esto. 

Si no hubiera estudiado lo que ha estudiado, creo que tendría muchas menos inquietudes, que tendría mucha menos indignación. Tendría, quién sabe, el mismo trabajo que no se corresponde con mi formación, pero sobre todo no tendría la posibilidad de poder analizar sucesos, con la ventaja de conocer los hechos pasados, saber qué nos ha deparado la historia hasta llegar aquí, y qué podemos esperar a partir de ahora. Jugar a pronosticar y aventurar lo venidero (suele gustar jugar a ser adivino, eso de la Historia Virtual tan prohibidísima por la ortodoxia historiográfica). Y sin embargo, ¿qué podemos esperar de una serie de gobernantes que se ven sometidos a las presiones e intereses de un sistema financiero global, que es el paradigma de la globalización, el verdadero triunfador de esta crisis, en la que hemos olvidado los valores humanos, para pasar a ser meras mercancías en manos de políticos y banqueros? Nos hemos convertido en los siervos del sistema financiero que domina el panorama económico mundial y cuyas expectativas no pasan por virar en el último instante, para poder atender a necesidades que no tengan como objetivo primordial la consecución de beneficios de manera rápida y exponencial. Hemos olvidado, que para que esos señores que se desenvuelven bien entre parqués, en despachos de agencias de calificación o en oficinas de entidades financieras, han pasado por centros de enseñanza, públicos o privados.  Por escuelas, institutos, y por facultades en el mejor de los casos, en los que ha habido docentes, que les han debido enseñar, unos mejor y otros peor, el sentido de este Mundo, de dónde venimos, o cuándo y por qué nació el capitalismo, y saber escribirlo, aprender a descifrar y decodificar un mensaje, o qué hay que hacer para poder obtener el tanto por ciento de una cantidad, o cómo poder redactar un informe complejo, o a hablar la lengua inglesa en esas convenciones y reuniones internacionales de estos jerifaltes.

 Y de repente, hemos abandonado la formación, la educación, la investigación, la ciencia, en detrimento de "salir de la crisis". La crisis es de valores, y es sistémica, y esto se aprende en centros educativos. La Enseñanza y la Educación han pasado a ser meros convidados de piedra al nuevo orden mundial de la crisis del capitalismo. Somos marionetas en manos de ese ente llamado "mercado", que encabeza todos los informativos y que priman a la hora de elaborar presupuestos en los que los servicios sociales, (Educación, Sanidad, atención y cuidado de enfermos, etc.). Hemos dejado de lado la base social sobre la que apuntalar el verdadero crecimiento. Los servicios sociales públicos básicos, han pasado a ser actores secundarios en el llamado Estado de Bienestar que hemos conocido y que poco a poco se va desmantelando, mientras sólo nos preocupa el hoy, sin reparar en el mañana.

Es complicado, por otra parte, explicarle a una familia sin trabajo y sin ingresos, que lo principal es invertir en Educación, para que el día de mañana, no nos convenzan de que es necesario recortar de aquí, para meterlo allí (léase con aquí; servicios sociales, y con allí, banca y grandes empresarios), para que los niños de hoy, mañana sean ciudadanos independientes y libres, responsables y con capacidad de discernir, con autocrítica, competentes que se llama. Esa competencia necesaria para poder desenvolverse en situaciones diversas y poder negarse a los abusos de los lobbys.  Para tener la posibilidad de acceder en igualdad de condiciones a una beca, a un ciclo formativo, a una plaza en una universidad, hace falta invertir en Educación para apoyar a los que no necesitan, porque después, esa igualdad de oportunidades, dará como resultado la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo en igualdad de condiciones también. Hablamos de favorecer la igualdad de oportunidades, que es uno de los paradigmas de las luchas llevadas a cabo en la era de las revoluciones del s. XIX. 

Estamos hablando de igualdad de oportunidades, de que los niños que no dispongan en su hogar de un núcleo apto para el estudio, puedan recibir en la Escuela Pública las nociones básicas para poder ser autosuficientes y competentes en su día a día. Esto que recoge la legislación LOE sobre las competencias básicas que debe reunir y superar un adolescente para poder titular en ESO, y que cada vez parece más lejano, en virtud de lo que venimos escuchando en los últimos meses, reforma educativa de por media (LOMCE) Y no se trata de hacer un alegato político, sino todo lo contrario. Se trata de  la defensa del Estado Social que es España, como marca la Constitución tan recurrida cuando interesa, y tan ignorada cuando no quieren que se enteren los españoles de lo que es obligatorio. Nadie es más patriota que  el que defiende estos valores y apuesta por la libertad e igualdad de oportunidades.

Y si viéramos en los docentes, a educadores y formadores de conciencias, mentes reflexivas y críticas, de ciudadanos, y no como vehículos para que los niños y niñas escupan los temas que han memorizado el día de antes del examen, para que el profesor en cuestión ponga una buena nota, que satisfará a los padres, con el típico, ¡qué buenas notas me saca mi niño!. Eso sí, no ha entendido nada. Y si suspende, siempre podremos acudir al centro, donde encararnos con el profesor y culparle del fracaso de su hijo, con el tan manido "Le tienen manía a mi hijo". Eso si no llega a vejar a un docente delante de los propios niños. Todo un ejemplo de civismo y responsabilidad en el que se fijan los menores.

En el caso de la Historia, como profesión, parece que no somos capaces de hacernos entender, que nos somos capaces de transmitir la verdadera utilidad de la Historia en la Enseñanza. No ya sólo en los centros escolares, sino transmitir la función social de la Historia, como vehículo desarrollador de un país, como esa herramienta que tenemos que tener siempre a mano para recurrir a ella, cuando algo parece que se va a estropear, sin que queramos pretender ser preventivos y anticiparnos a los hechos futuros, sí que podemos vislumbrar lo que puede llegar a pasar si caemos en los mismos errores una y otra vez. 
Y si volvemos a plantearnos que el modelo de crecimiento económico para este país pasa por volver a explotar el ladrillo, que nuestros jóvenes encuentren un trabajo por el que abandonar los estudios, mal iremos. Porque como no van a tener una salida laboral digna estudiando un ciclo de FP o una carrera universitaria y la construcción en su ámbito genérico le va a dar pingües beneficios ipso facto, con los que poder comprar un coche de gran cilindrada, un piso  con el que hipotecarse, volviendo a alimentar a la banca, y así poder tener todos los caprichos que plazcan, nadie se planteará la necesidad de desarrollar una política social y educativa a largo plazo, que trace el futuro de nuevas generaciones, para que puedan aferrarse a la formación como inversión, no como castigo. Porque el dinero rápido, es el típico, pan para hoy y hambre para mañana. ¿Pero qué hay con los que han invertido tantos años de su vida en sus estudios? Universitarios que han hecho másters, cursos de postgrado, doctorados, que han aprendido idiomas, con la esperanza de tener un trabajo acorde a su formación, en el que el sea percibido como un diamante en bruto que hay que pulir y que consiga a medio-largo plazo ser los cimientos de un estado mucho mejor formado, con mayores y mejores posibilidades laborales y cuyo objetivo no fuera simplemente el ganar mucho dinero para tener una vida plena, sino que fuera desarrollar los mejores infraestructuras para que todos tuviéramos unas buenas condiciones vitales, laborales y un buen nivel de vida. En el que no existieran tramposos, envidiosos, corruptos y ladrones dentro y fuera de las administraciones. Y si existieran, fueran señalados y condenados socialmente. Un sistema en el que la meritocracia estuviera por encima de la endogamia. Cambio de mentalidad, cambio cultural. Es lo que se necesita.

Necesitamos un país en el que la I+D+i no fueran sólo siglas, sino un compromiso real, en el que la Iglesia formara parte de la vida privada de cada uno y no de la vida política con críticas y manifestaciones contra Leyes aprobadas por el el Parlamento del Estado. Necesitamos un país en el que la razón fuera el motor de la vida, por encima de las pasiones, sin dejarlas de lado, que también son parte del ser humano. Necesitamos un país en la que los ciudadanos pudiéramos decir NO a algunas medidas aprobadas por los políticos y nos hicieran caso. Se ha demostrado que el ciudadano de a pie tiene poder. Sólo basta echar una ojeada a lo que se ha conseguido en países menos avanzados, nuestros vecinos del Sur. Países con menos garantías y libertades que el nuestro, a priori. La Primavera Árabe nos muestra el camino. No sólo somos ciudadanos acudiendo a votar una vez cada cuatro años. Uno es ciudadano todos los días, y si fuéramos conscientes del poder que tenemos, podríamos cambiar el orden de lo preestablecido, de lo que siempre ha sido así porque sí.

Si nadie en la historia, si ninguna sociedad, ningún colectivo, hubiera luchado por cambiar el orden de las cosas, ¿seguiríamos anclados en la obediencia servil al señor, dentro de las relaciones feudovasalláticas?, o ¿seguiríamos considerando al Rey el enviado temporal de Dios en la Tierra, y el Papa el poder espiritual?. Una dualidad que ha conformado históricamente este reino. Si nadie hubiera alzado la voz contra los desmanes y el absolutismo de Luis XVI en la Francia del s. XVIII no se hubiera producido la Revolución Francesa que conocemos y como la conocemos.  Y si no hubiera existido ese grupo de señores ilustrados que hubieran desarrollado esas teorías del racionalismo, las libertades, y ¡¡¡la Enciclopedia!!!, estaríamos hablando de otra evolución histórica, sin duda. Por eso, la Historia nos sirve para aprender a que el orden de las cosas no es inmutable, y que los ciclos o la evolución lineal ,según concibamos el tiempo histórico y la evolución en sí, no siempre son iguales aunque tienden a parecerse e incluso, podrían repetirse. Si atendemos a la idea de progreso de Turgot, debemos decir que todo cambia sin parecerse a lo anterior, pero teniendo como antecedente y como motor impulsor los hechos pasados. Por eso estamos a tiempo de salvar y mejorar nuestro presente, para que cuando sea pasado, pueda servirnos de trampolín de impulso y de sostén, y no tengamos que luchar contra ello, como traba que nos impida el desarrollo. Ya hemos perdido mucho tiempo, hemos perdido muchos cerebros, y parece que vuelve a repetirse la historia: la fuga de cerebros es una realidad. A los científicos españoles se les valora más fuera que en casa, y esto es una rémora para nuestra evolución como país moderno y desarrollado. Quedaremos por detrás una vez más en la carrera de la investigación y la innovación, mientras no otorguemos a la educación y la ciencia el papel que merece en nuestras sociedades. Pero nunca más acertado el refrán castellano que dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra ( y el español hasta tres).