29 Sept 2011

A propósito de Palestina y el cine.


Para tener más organizado y menos denso todo el contenido, he separado de la entrada de "Palestina en la encrucijada" los enlaces a tráilers y película completa. Dejo algunos títulos con el conflicto palestino-israelí de fondo:




Promises. Documental de J. Sapiro, B.Z Goldberg y C. Bolado. Israel (2001) Promises trata del viaje de Goldberg a través de las comunidades palestinas, los asentamientos en la Orilla Occidental y los conocidos barrios de Jerusalén. Allí conoce y pone en contacto a niños palestinos e israelíes de edades comprendidas entre los nueve y los trece años. Aclamado documental rodado en los años 1997, 1998 y 2000 durante un tiempo de relativa calma, después de la firma de los acuerdos de Oslo y antes de la última intifada. Codirigido por la sudafricana Justine Shapiro, el estadounidense B.Z. Goldberg y el mexicano Carlos Bolado.

Película completa



Checkpoint Rock: canciones desde Palestina. Fermín Muguruza y J. Corcuera. España (2009) De los anuncios publicitarios y el neón de Tel Aviv a la pobreza y desesperanza de los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania, Checkpoint Rock se acerca a músicos muy distintos, de pueblo en pueblo y de checkpoint en checkpoint, un recorrido que cambiará la visión que se tiene de este pueblo en conflicto.



Paradise Now Hany Abu-Assad. Palestina (2005) Khaled y Said son dos jóvenes palestinos, amigos desde la infancia, a los que reclutan para llevar a cabo un atentado suicida en Tel Aviv. Después de una última noche con sus respectivas familias, de las que no les está permitido despedirse, parten hacia la frontera con explosivos pegados al cuerpo. Sin embargo, nada sale como estaba previsto y una serie de contratiempos les obliga a separarse. Entonces tendrán que replantearse su vida y sus convicciones.



Los Limoneros Eran Riklis. Israel (2008) Drama con el cisma palestino-israelí como telón de fondo. Salma, una viuda palestina, decide librar una batalla contra el ministro de Defensa de Israel, cuya casa linda con su campo de limoneros, en la frontera entre Israel y los Territorios Ocupados. La policía no tarda en decretar que los árboles de Salma representan una auténtica amenaza para el ministro de Defensa y su familia, y ordena que se talen. Pero Salma decide luchar para salvar sus árboles y su vida.

Cine e Historia

Espacio pensado para comentar, sugerir, y analizar algunas de las películas que tienen contenido histórico, que narran historias, que podemos utilizar para que nos ayuden en nuestra comprensión de la realidad, de una cultura, de un país, de un periodo concreto. Conocer algunas mentalidades, acercarnos a la historia de países no conocida, y hacer visible un tipo de cine, menos espectacular que el comercial que suele ser el que se lleva a los cines, pero que tiene como aliciente los viajes en el tiempo y alrededor de diferentes países y que tiene como finalidad aprender entreteniéndonos.


Eso sí, hay que tener mucho cuidado con las llamadas películas históricas, puesto que corremos el riesgo de dar por sentados algunos hechos que son, o bien ficticios, o bien relativizados, incluso distorsionados para concesiones de guionistas, actores o directores, o bien directamente falsos, aunque claro, para esto tenemos que acudir a libros que nos ayuden a diferenciar lo real de lo ficticio.
Muchas de las historias llevadas al cine, tienen como trasfondo histórico una época concreta. De hecho hay multitud de  películas que sin tener la etiqueta de históricas nos sirven como tal. Por eso es importante saber hacer una lectura de lo que hay detrás de la película, de eso que subyace y que te quieren contar, o puedes extraer viéndola, sin necesidad de ser explícito en su planteamiento.


Así pues, desde esta etiqueta de "Cine e Historia" podemos ir añadiendo películas que pueden ayudar a comprender un determinado periodo, hecho, proceso, etc.


27 Sept 2011

Mi canto necesita respirar


¿Por qué no puedo ser libre como otros niños del mundo? 

¿Cómo contestar a un niño palestino para que entienda qué está pasando en la ciudad donde vive?

Anoche estuve viendo un documental que poseo hace tiempo, y que por diversos motivos no había visto todavía; Checkpoint Rock: canciones desde Palestina. Anoche conocí algunas de las citas más reseñables de Mahmoud Darwish, un referente para los palestinos, muerto en 2008, justo antes de que se empezara a rodar el documental del que hablo. Estos días, de actualidad política palestina, ha despertado de nuevo el interés en esta cuestión y no quiero dejar pasar esta ocasión para seguir anotando unas cuantas ideas sobre el asunto.



Tráiler de Checkpoint Rock

Darwish ha sido el referente para miles de palestinos desde hace tiempo. Es un luchador por la libertad, a través de la palabra. Darwish ha servido de inspiración para multitud de cantantes y artistas palestinos, que usan sus letras para cantarlas, que usan sus poemas para narrarlos, que usan sus escritos para transmitir la cultura palestina, árabe en definitiva, y que no caiga en el olvido.
Nos es complejo acercarnos a una realidad tan maniquea como la que tratamos, sin posicionarse. Nos es complicado no simpatizar con una serie de personas, de seres humanos que viven refugiados en su propia tierra. Nos es muy difícil empatizar con el movimiento israelí sionista, que pretende imponer su paz y su seguridad atendiendo al derecho a vivir en paz, innegable para cualquier pueblo. Pero cuando se trata de imponer tu libertad a cualquier precio, corres el riesgo de olvidar que estás cohibiendo, y que estás imponiendo una política a tu vecino, coartando esa libertad en la que te amparas para poder vivir en paz. Este complejísima debate entre los derechos y las libertades de cada pueblo, se nos escapa a todos. Ya sabemos que nadie ha podido a día de hoy poner de acuerdo a dos pueblos divididos por un muro. Las canciones palestina trepan esos muros, alzan la voz y denuncian que ven en sus ciudades, qué ven en los campos de refugiados y qué perciben cada día los palestinos en un checkpoint. Controles fronterizos en cada ciudad cisjordana, que deben atravesar cada día millares de palestinos para cruzar al otro lado. Pensábamos que los muros había caído en 1989, con el final de la Guerra Fría, y el derribo del Muro de Berlín, pero a día de hoy sigue existiendo una realidad más propia del siglo XX, pero es que en Palestina la vida se quebró en 1948. 

En la película dirigida por Fermín Muguruza, músico vasco, y realizada por el director Javier Corcuera, la pretensión primera no es enseñarnos que está de moda el rap en los países árabes, ni siquiera que existen grupos de rock, sino cómo le ponen voz a sus preocupaciones, sus reivindicaciones y cómo se rebelan contra la potencia ocupante de su tierra. Esta es la intención del documental, filmado sólo en Cisjordania, porque a la franja de Gaza, no dejaron pasar al equipo a rodar. Días después, el ejército israelí bombardeó Gaza.

Cada persona, cada palestino o palestina que participa en el documental tiene una historia detrás, una familia que vive en una ciudad, cerrada al exterior. Siendo todos extranjeros en su propia tierra. Cada uno de ellos reflexiona sobre lo que siente y lo expresa de maneras muy diferentes, pero sobre todo se expresa mediante la música. Algunas de ellas tiene la doble dificultad añadida de ser mujer árabe, que se subleva contra los principios religiosos y las tradiciones enquistadas, como el caso de la rapera Saafa Arapiyat. Si de por sí el rap suena poco en países árabes, más extraño es escucharlo de boca de una mujer que está cansada de las críticas y los clichés.

No hay una historia contada a través de sucesos históricos, pero una de las canciones del documental, de Aymán PR, que dice que es testigo de todas las páginas del libro de historia de Palestina, y habla de fechas y de acontecimientos muy significativos. A cada año le corresponde una página en su libro de la historia de Palestina, que cada uno conoce bien.

Conviene tener unas nociones básicas del conflicto para poder entender mejor a qué se refiere cada artista en cada entrevista, conviene saber cómo estás distribuido Palestina y qué posiciones controla el Estado de Israel para poder comprender bien qué son esas vallas que aparecen en las imágenes, que no son provisionales, qué es esa linea de hormigón que recorre paralela la carretera entre diversos puntos de Cisjordania. Y conviene también, tener en cuenta a Mahmoud Darwish a la hora de enseñar algo más sobre Palestina. Sus poemas están cargados de sentimiento y son la voz de un pueblo que lucha mediante la palabra mayoritariamente porque "mi canto necesita respirar", porque no hay tiempo para el mañana, y porque los palestinos "son seres humanos que viven, ríen e incluso tienen una muerte normal, no sólo los matan".

Canciones desde Palestina: 




22 Sept 2011

Palestina en la encrucijada.

Palestina ha reclamado su derecho a ser reconocido como Estado de pleno derecho en las Naciones Unidas, lo que ha servido para reabrir un asunto que lleva en liza desde 1948. ¿Por qué Palestina no puede configurarse como Estado? La carta de las Naciones Unidas contempla la posibilidad de convertirse en Estado a aquellos países que así lo deseen sin que contravengan el Derecho Internacional; no es el caso. ¿Qué y quiénes están detrás de este largo conflicto y por qué no hay una solución viable al "conflicto" palestino?


La historia de Palestina está ligada a Europa. Es preciso partir de esta premisa para poder desenmarañar un conflicto que se extiende a lo largo de dos siglos, desde 1948, fecha en que se constituye en Estado de Israel, apoyado por las potencias europeas en un momento de la historia cumbre, final de la II Guerra Mundial hasta nuestros días.

En primer lugar conviene matizar las diferencias entre judío e israelí, y entre árabe y musulmán. Mientras que israelí y árabe hacen referencia a componentes étnicos-nacionales, los términos musulmán y judío tienen un componente religioso, casi siempre vinculado a los árabes e israelíes. No es lo mismo árabe que musulmán, que se tiende a confundir. Árabe hace referencia a un grupo étnico, y musulmán a la religión islámica. Mientras que judío es un concepto religioso, e israelí hace referencia a la nacionalidad. la mayoría de los israelíes son judíos, pero también hay israelíes musulmanes, generalmente son árabes (es decir árabe-israelíes), un 20 % del total de los 7,6 millones de israelíes. Existe además un pequeño porcentaje de cristianos árabes en Palestina, en torno a un 3% de la población, cada vez menos significativa. Conviene aclarar también que la demografía es un asunto importante a tratar, puesto que entre Cisjordania y Gaza viven 4,1 millones de palestinos, repartidos en 1,6 millones de palestinos en la franja de Gaza, (350 Km2, apróx.) y 2,5 millones de palestinos en Cisjordania (5600 Km2). Esto nos puede hacer una idea de en qué condiciones viven los habitantes de Palestina. la presión demográfica es brutal, en un espacio poco más grande que el término municipal de Ciudad Real malviven más de un millón de habitantes.

El pueblo judío, ha sido atropellado a lo largo de la historia europea, no sólo el genocidio nazi pesa en las conciencias europeas, sino perseguidos en toda la Europa continental desde la Edad Media, pogromos que se extienden hasta bien entrados los s. XIX y comienzos del XX, fechas en las que empiezan a emigrar a Palestina los primeros judíos que escapan de la persecución en Europa del Este. Hemos retrocedido hasta la Edad Media para poder ubicar a un pueblo, el judío disperso por Europa, pero con un origen en la tierra de Judea, de donde fueron expulsados en tiempos de los romanos, a comienzos de la era cristiana, en la llamada Diáspora. En este punto, hay qyue señalar que las Sagradas Escrituras judías, que recoge el Talmud , indican a Judea (actual territorio palestino e israelí), como la Tierra Prometida, a la que se aferran los israelíes, para defender su derecho divino a habitar dichos territorios. De esta premisa van a partir los sionistas, para buscar el retorno a "su" tierra, una tierra que jamás habitaron, ni ellos ni sus antepasados. Así pues, del movimiento sionista, en pleno auge de las ideas nacionalistas parte la Declaración Balfour de 1917, para prometerles a los judíos un Estado en las tierras históricamente vinculadas a sus antepasados. El problema radica en que estas "Tierra Prometida" estaba habitada, de manera nómada, por grupos de palestinos, dispersos en el territorio, que no se habían configurado como Estado, pero que sí reúnen los requisitos para ser una nación. Y en este punto podría surgir otro interesante debate, sobre el nacionalismo. Conviene centrar la historia del conflicto en dos factores: Sionismo (nacionalismo judío con componente religioso) e imperialismo: Fundamental para conocer los litigios en esta época el reparto colonial del Mundo tras la Conferencia de Berlín en 1885, y entender las consecuencias derivadas de los sistemas coloniales europeos. Palestina en estos años era la encargada de administrar los territorios de la Transjordania (parte de la actual Palestina), tras el desmoronamiento del imperio otomano y tras los acuerdos de Sèvres


Declaración Balfour


Para no enredar con fechas, conviene centrar el debate en el actual siglo XX, momento en que se inicia un conflicto que hay que poner en contexto para no dejarlo aislado sin precedentes y orígenes, porque ya sabemos que en la historia, necesitamos siempre de unas causas, que desembocan en unas consecuencias. Se podría resumir que la causa de este conflicto es el polvorín que siembra Gran Bretaña, al querer crear en su Mandato en Palestina, el estado que los judíos sionistas reivindicaban desde Europa, con el padre del sionismo, Theodor Herzl a la cabeza.

Por tanto, después de los movimientos sionistas en Europa, Estado de Israel nace el 14 de mayo de 1948, presidido por David Ben Gurion sionista también; un estado artificial, asentado sobre un territorio ocupado por palestinos, que ven agredidos sus derechos, dando pie a una guerra que arranca en 1948 y que a día de hoy sigue sin cerrarse tras una larga serie de enfrentamientos, de reuniones, acuerdos de paz violados, atentados, asesinatos selectivos y construcciones de asentamientos y de un muro que separa y aísla Cisjordania del resto de Israel, declarados ilegales por organismos internacionales, como el Tribunal Penal Internacional de La Haya, y que se mantienen a pesar de la presión mediática extranjera, ya que ni gobiernos, ni ONU, ni UE han ejercido la suficiente presión para condenar a Israel, por incumplir varias veces las resoluciones de Naciones Unidas, ni la Convención de Ginebra. El llamado muro de la vergüenza se sigue construyendo, recordando viejos episodios de separaciones, que nos hacen distinguir visualmente los dos mundos actuales. Las continuas guerras entre Israel y Palestina, con la participación de países árabes vecinos, han hecho variar un mapa de la región según Israel iba imponiéndose en estos litigios, y anexionándose territorios para su administración y control militar.







Las complejas relaciones internacionales, lideradas por EE.UU, Rusia, ONU y UE, que han participado directamente en conversaciones de paz en este conflicto, sin llegar a acercar posturas hasta el punto de hacer viables dos reivindicaciones claras: por una parte, garantizar unas fronteras estables y seguras del estado de Israel, reconocido por casi toda la Comunidad Internacional, no así por Palestina y algunos países árabes, como Irán, que ha mostrado su apoyo a movimientos radicales islamistas y terroristas como Hamás, o grupos o guerrillas como Hezbollah, muy cercanos a Hamás, que también mantienen su hostilidad hacia hacia Israel; y la segunda reivindicación es la que no se ha cumplido en ningún momento, la que tiene que ver con la actualidad de estos días, que es el reconocimiento de Palestina como estado de pleno derecho, configurarse como un Estado libre y autónomo, y que sea admitido dentro de las Naciones Unidas. Un camino trabado y complejo que no verá la luz, a tenor de las dificultades y de las diferencias existentes entre las dos partes implicadas:

- Israel no va a permitir un Estado palestino que amenace sus intereses, que modifique sus fronteras, o que pueda hacerle perder los beneficios de los que goza como potencia hegemónica de la región. Potencia económica, militar y aliada de Europa y EE.UU.

-EE.UU ya ha anunciado que usará su poder de veto en la ONU para la oponerse a la petición del Presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, debido a una compleja serie de intereses que nos escapan de las manos, y que podríamos resumir en geoestratégicos, económicos, militares, y políticos. Pero principalmente hemos de atender a que Israel es el principal aliado norteamericano en una zona conflictiva, en la puerta al mundo árabe, e Israel es el único estado, realmente democrático, no árabe y no musulmán de la región, en la que EE.UU tiene sus bases aéreas, a la que EE.UU vende armas (recordemos el potencial militar del Estado de Israel), y otro de los motivos principales que subyace en este conflicto, y que no suele mencionarse, son las presiones que sufren los dirigentes norteamericanos por parte de los grandes "lobbys", grupos de presión mediática, y grandes fortunas de origen judío que dominan las altas esferas de la política internacional. Así, pues, por más interés que pueda mostrar EE.UU en que Palestina se constituya como estado, no será con atajos, como ha dicho el presidente Obama, y es que, Obama, la Comunidad Internacional, pone en el tejado de la ANP la posibilidad de negociar con Israel las fronteras de ambos estados.

- Palestina solicita volver a las fronteras de antes de 1967 y recuperar para sí los recursos naturales importantes en una región semiárida, el agua. Agua que se encuentra principalmente en las zonas altas del Golán, y cuya negociación no se plantea Israel. Otro aspecto a destacar, que sería de vital importancia, es la destrucción de asentamientos ilegales de colonos judíos en la franja de Gaza y en Cisjordania. Así como fundamental levantar el bloqueo al que lleva sometiendo Israel a la franja de Gaza desde el año 2008, año en que se alzaron con la victoria en las elecciones legislativas el grupo Hamás, considerado terrorista por Israel y por la Comunidad Internacional, que no es interlocutor válido para negociar la paz y las fronteras de ambos estados.

Estamos por tanto, ante un comienzo de partida tramposo y desigual, porque Israel se muestra contrario a ceder en sus aspiraciones, mientras que los palestinos, sabedores que Israel no va a ceder ante las posibles presiones exteriores, se sabe respaldado por EE.UU. no confía en una salida triunfal en la propuesta llevada a la ONU. Hay un dicho árabe que dice que "para aplaudir se necesitan las dos manos". Pero no habrá un estado palestino, libre y en paz, mientras Israel no ceda los territorios ocupados desde 1956, ampliados en 1967, y desaloje todos los asentamientos de colonos israelíes. No habrá acuerdos, mientras que Hamás siga sin tolerar y sin reconocer el derecho de Israel a existir en paz y con fronteras seguras. Y estamos ante un rompecabezas del que siempre va a faltar una pieza, que cada uno de los implicados se guarda, para no poder terminar nunca un puzzle de compleja resolución, por la falta de voluntad. Hojas de ruta fracasadas, acuerdos de paz violados, asesinatos selectivos del ejército israelí consentidas por el ejecutivo, actos terroristas en ciudades israelíes de palestinos vinculados a Hamás, apoyo explícito de organizaciones terroristas como Hezbollah, o de estados de escasa moralidad y legitimidad como Irán, que hacen que Palestina se siga encontrando en la encrucijada seis décadas después.

Este enésimo intento de creación de estado palestino, llega en un momento histórico crucial, en el que los palestinos han visto como sus vecinos musulmanes han conseguido liberarse de la presión tiránica, totalitaria, autoritaria, de los dirigentes, a la que se han visto sometidos desde los tiempos de la descolonización fallida en el norte de África y Oriente Medio, con algunos episodios inacabados, como las revueltas de Siria, que intentan ser acalladas con represión y brutalidad de las fuerzas militares del régimen de Damasco. Esta puerta abierta a la esperanza, da una idea a los palestinos de cómo poder garantizarse un futuro en el que quepan todos, siguiendo el modelo de la llamada primavera árabe, recién estrenada, y cuyas consecuencias aún no podemos calcular, más allá de saber que se han finiquitado regímenes obsoletos de autócratas en Túnez, en Libia , en Egipto,y que esperan poder continuar en lo que bien podría ser una nueva fase de la descolonización incompleta y fallida del siglo pasado.

Definitivamente, no hay esperanza para un pueblo mermado, aislado, con altísimas tasas de desempleo, con un alto índice de natalidad, una población extremadamente joven, que no tiene oportunidad de poder vivir en paz, ni con dignidad, porque se ven frenados y vejados cada día, en cada "checkpoint", puestos de control militares de los isralíes en territorios ocupados, y por donde cada día, han de pasar aquellos palestinos afortunados que tienen posibilidad de trabajar en Israel. Un conflicto desigual, asimétrico, entre un Estado moderno y muy militarizado, muy a la defensiva, y una nación sin estado vilipendiada, atropellada y masacrada durante más de 60 años. El verdadero origen del actual conflicto radica precisamente en estas desigualdades. Ciudadanos del mundo desarrollado separados de los ciudadanos del mundo subdesarrollado, sin oportunidades

No habrá paz mientra no haya igualdad, mientras no haya garantías de prosperidad para los palestinos, mientras no haya garantías de seguridad para los israelíes, y mientras la Comunidad Internacional mire para otro lado ante episodios tan vergonzosos, como los del pasado mes de mayo de 2010, en el que el ejército israelí atacó a una flota de barcos que llevaban ayuda humanitaria a Gaza, bloqueada por Israel, y mató a 9 personas pertenecientes a varias ONG´s de diferentes países, con la excusa de que llevaban ayuda logística para los terroristas de Hamás. cuando se ha demostrado que no se corresponde con la realidad. Ningún estado ha condenado a Israel abiertamente, más allá de los lamentos y las llamadas a la paz de cualquier otro episodio, al que ya nos hemos acostumbrado.

Existen muchos aspectos a analizar, pero la idea general de este texto viene a reflejar la imposibilidad de poder hablar de Palestina libre mientras no exista la igualdad de oportunidades. El hambre y la miseria son capaces de transformar a perfectos pacifistas en sanguinarios terroristas. Cuando se ha perdido toda esperanza, sólo queda buscar una revancha. Es una manera de concebir el problema, sin duda equivocado.

P.D. Filmografía recomendada para ampliar y para comprender el problema palestino en "Cine e Historia".