5 Feb 2014

¿Quién fue John Adams?

Enseñanzas de la Historia (a través de la televisión).


HBO es una cadena de televisión privada de EE.UU. que se caracteriza por producir series de una gran calidad. Productos televisivos de ficción, que han marcado un antes y un después en el ferviente mundo de series, tan de moda en estos días, de la mano de internet y los canales temáticos de pago. Pero eso es otro asunto.

Lo primero que hay que tener presente, ante cualquier ficción histórica, aunque sea basada en hechos reales, y a su vez la versión para la pantalla salga de una obra escrita, es que no debemos confiar en que lo que veamos sea producto de un riguroso estudio científico pensado para divulgar y enseñar, sino que todo responde a un interés particular, bien desde el director, que tenga especial interés en un tema concreto, bien por encargo, bien por aprovechar tirones mediáticos, etc. Hay diferentes motivaciones para lanzarse a realizar una serie con contenido histórico, que muchas veces se difumina y queda en una serie de época, con poco de histórica, y mucho de ficción. Por eso, siempre tenemos que ser cautelosos y no creer a pies juntillas que lo que vemos en el cine y la televisión se ajusta a la realidad histórica conocida.

En el caso que trato a continuación, John Adams , tal cual, nombre y apellido del segundo presidente los recién independizados EE.UU., tras George Washington.

Tom Hooper recrea en 7 horas de televisión las diferentes etapas que vive John Adams, desde que pasa de ser un abogado de reputación que vive en Massachussets, una de las Trece Colonias británicas al final de sus días, retirado de la política. John Adams, interpretado por un soberbio Paul Giamatti nos hace un repaso por los acontecimientos más significativos desde finales del siglo XVIII hasta el primer cuarto del siglo XIX.


                                                                                                                          Retrato de John Adams (1735 -1826)
Así, pues, John Adams, al mismo tiempo que entretiene, enseña. Factores destacables de la serie, a tener en cuenta como material complementario para el estudio de la Era de las Revoluciones. Coetánea a la Revolución Francesa, a la que recurren en muchas ocasiones. Los americanos, hijos de británicos, prenden la mecha de todo lo que se produce después, a lo largo del s. XIX:


Factores a tener en cuenta que engrandecen un producto televisivo, que al mismo tiempo que entretiene, enseña:

- La historia, real, se centra en los últimos años del s. XVIII, en la llamada "Era de la revolución", como tuvo a bien nombrar el gran historiador británico Eric Hobsbawm. 

- Las cuidadas formas estéticas, fotografía, lenguaje, vestuario, las recreaciones de la pomposa Corte francesa, en plena agitación prerrevolucionaria, dan un halo de grandiosidad y credibilidad a la serie.

- Los personajes, bien llevados, excepcionalmente interpretados, por Paul Giamatti en el papel de John Adams, David Morse, como Comandante George Washington, (a la postre, primer presidente de los recién fundados EE.UU.) o el papel de Laura Linney, como Abigail Adams, esposa de John Adams y personaje clave en la evolución de su marido, haciendo bueno el dicho de que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Abigail es el apoyo fundamental de John, su confidente, su amiga, su consejera, la paciencia y la razón.

La serie nos narra la evolución de la vida de John Adams y la decisión de los congresistas de iniciar el proceso de separación de Gran Bretaña, explicado y defendido vehementemente (o rechazado) por cada uno de los ponentes, no sin arduos y fascinantes debates políticos, y no sin voces contrarias opuestas a la separación. John Adams, abogado de Boston, gana reputación tras el caso de la masacre de Boston en 1770. Tal es así, que es invitado a participar el el Congreso Continental junto a líderes de otras 12 colonias británicas. Paso a paso, Adams, se va labrando un prestigio político en la búsqueda de la autodeterminación y la independencia de las Trece Colonias británicas en América. El resultado da lugar al nacimiento de los llamados Estados Unidos de América (1786)


Adams, en una primera etapa política, es enviado a Francia como embajador de los nuevos estados independientes, buscando en la Francia de Luis XVI, enemiga de Gran Bretaña, un apoyo para la nueva nación fascinada por los avances franceses en la época. Inspirada por: por una parte el aliento republicano revolucionario; y por otra, por la tradición monárquica francesa. Pero resultaba complicado impregnar a una nueva nación, que repudiaba al monarca británico, un apoyo a la monarquía francesa en pleno apogeo revolucionario.

De gran utilidad como herramienta histórica, de cara a explicar el proceso de formación de lo que hoy es la nación más poderosa del mundo, que con poco más de 200 años (en la historia no es nada), se ha consolidado, fuerte, unida, después de sus conflictos internos durante el S. XIX, y que se ha expandido, a base de patriotismo, capitalismo y sangre, cómo no.

Guiños históricos a la Revolución Francesa, son contemporáneas. Se refieren en multitud de ocasiones a España y Francia, como aliadas, contra el enemigo común: Gran Bretaña. Aparecen prestamistas holandeses, como apoyo financiero para la campaña bélica contra los británicos. Muestra el mundo de las relaciones diplomáticas, el nacimiento del capitalismo, con intensas discusiones entre miembros del Gobierno a cuenta de este asunto. Aparecen las diferencias y facciones políticas en forma de republicanos, el ala que disiente de la política llevada a cabo por Washington, encarnada por Jefferson y Hamilton.

En definitiva, una notable serie para aprender un poco de historia, al mismo tiempo que entretiene. Porque es producto HBO y si es HBO, tiene garantías de que, al menos, está bien hecho.

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